domingo, abril 27, 2008

Vacaciones

mi última media hora de trabajo en la agencia!! no me lo puedo de creer!!
y ahora, de vacaciones... más o menos

sábado, abril 26, 2008

señoras y señores, en el culo tengo flores

miércoles, abril 23, 2008

Cinepot

Cada martes voy al Cinepot con mi madre y con mi tía. Me gusta porque ponen pelis así un poco alternativas y la entrada es muy barata. Nosotras vamos a la sesión de las 16.30, que es la mejor, porque es la sesión viejuna. De hecho, la más joven de la sala siempre soy yo... con una diferencia del siguiente de unos 40 años.
Entras en la sala y es todo una cana! y una laca! Da risa porque hay señoras muy remilgadas, y a veces las pelis que ponen son fuertecillas.
Además, se rigen por su propia ley, que debe ser la ley viejuna o algo así. Algo que aprendes cuando pasas de cierta edad, no se.
En primer lugar, las entradas están numeradas, pero las señoras se sientan donde les da la gana. Cuando empieza la peli charran mogollón, y como están sordillas, pues gritan. Mi madre siempre se echa una siestecita, y a mi tía el otro día le sonó el móvil y lo cogió y se puso a hablar.
No se, otro mundo.
Pero a mi lo que más me gusta es que también hay señoras intelectuales, de esas que se quedan a leer los títulos de crédito. Y los comentarios de luego: 'pues a mi em va agradar més la de la semana pasà'. Y es que realmente, como son tan fieles a su peli del martes, se han convertido en auténticas expertas en cine.
Me encanta el Cinepot.


(Por cierto, la peli que vi era 'Mio fratello è figlio unico'. Me encantó mucho mucho, y mi madre ni siquiera se durmió!)

domingo, abril 20, 2008

Cazador de luna

No suelo plagiar textos de otras personas, pero en este caso tengo que hacer una pequeña excepción. Se trata de una crítica al libro 'Cazador de luna', cuyas autoras son la escritora Elena Ferro y la ilustradora Carmela Mayor (exacto, mi hermana). La reseña es de Gustavo Puerta y se ha publicado en el suplemento 'El Cultural' de el periódico El Mundo.

"Cazador de luna
Elena Ferro
Ilustraciones de Carmela Mayor. Terrrabastal. Barcelona, 2008. 40 páginas, 15 euros. (A partir de 5 años)
La idea de que la ilustración limita la imaginación, de que un texto sin imágenes resulta más evocativo es una convicción tan extendida como falsa. Ignora, entre otras cosas, que el imaginario también se cultiva, se alimenta y si no se desarrolla se enquista. Las ilustraciones tienen un sentido que va más allá de servir de gancho, de agradar o de complacer. El ilustrador es antes que nada un lector. Nos ofrece una interpretación con la que podemos dialogar y contrastar a partir de un texto común.
El cuento Cazador de luna podría funcionar por sí mismo sin necesidad de ilustración. De hecho, es una historia en la que hay imágenes lo suficientemente potentes como para evocar la imaginación del lector más perezoso. Aún así, ninguna lectura va a coincidir con la propuesta en este libro. Al contrario, en un hipotético catálogo en el que pudiésemos recogerlas todas abundarían representaciones muy semejantes entre sí, regidas por los mismos estereotipos y convenciones.
Carmela Mayor se adentra en una dirección propia. Tendrá lectores que queden hipnotizados por su delicadeza y exquisitez, otros echeran en falta una secuencia narrativa mejor articulada. Lo cierto es que la ilustración potencia la historia y abre nuevos sentidos, constituye un nutritivo manjar para alimentar tanto imaginarios ávidos de estéticas atípicas como los desnutridos consumidores de comida basura".

olé mi hermana!

sábado, abril 19, 2008

Bologna


La bella Bologna ci aspetta!!
aperitivi!!
birre!!
pizza!!
piadine!!
gelatti!!
crepe di nutella!!
oeee!!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, abril 17, 2008

Blas: "Pues a mi la polla chicana esa me ha gustado".

miércoles, abril 16, 2008

Viridiana

‘Viridiana' es una de mis películas preferidas. Me gusta porque es muy rara. Además, me llama mucho la atención que, siendo probablemente una de las mejores películas españolas de la historia, sea tan poco conocida.
Hace unos días, mi madre me contó que cuando se estrenó fuera de España (aquí la censura no aprobó que se exhibiera), se armó un gran revuelo. Los curas se echaron las manos a la cabeza… y no me extraña.
La historia es más o menos la siguiente. Viridiana es una joven e inocente novicia que se ve obligada a abandonar el convento para cuidar de su tío, un hombre mayor que se quedó viudo el mismo día de su boda, sin haber llegado a consumar el matrimonio. El hombre, obsesionado con ese hecho, droga a Viridiana e intenta hacer reales sus fantasías más oscuras con ella. Tras este incómodo y fallido episodio, el tío se suicida.
Y aquí comienza otra película. La de una Viridiana que no va a volver al convento. Ha decidido dedicarse a la caridad y se lleva a la finca del fallecido a un grupo de mendigos del pueblo. Pero no estará sola. El hijo bastardo de su tío también se quedará a vivir allí.
Tras unos días sin sobresaltos, Viridiana y su primo se van al pueblo a hacer unas gestiones. Los mendigos aprovechan su ausencia para asaltar la casa y también para profanar todo lo que hay en ella. Se desata una auténtica orgía que no acaba ni siquiera cuando los primos llegan del pueblo.
Uno de los mendigos intenta violar a Viridiana. Llegada a este punto de 'depravación', la ex novicia no puede hacer otra cosa más que sucumbir a los placeres de la carne, simbolizados en una partida de tute con su primo y la sirvienta.

Bueno, este es un resumen muy resumido. La verdad es que ‘Viridiana’ es mucho más que esto. Es toda una provocación, una desacralización de todos los elementos sagrados imaginables. Para mi, es una obra maestra.

domingo, abril 13, 2008

Fumar

Fumar perjudica gravemente su virilidad y la de los que están a su alrededor.

Martina

Cada mañana Martina se levantaba a las diez. Se arreglaba en muy poco tiempo y treinta minutos después ya estaba en la estación, esperando el metro que la llevaba al trabajo.
No tenía que estar en la oficina hasta las once, y el metro apenas si tardaba diez minutos, pero le gustaba tomarse un café en algún bar para despertarse del todo antes de ponerse a trabajar.
Martina solía leer el periódico mientras desayunaba. A veces se llevaba un libro, pero casi siempre le daba vergüenza sacarlo del bolso.
La gente la miraba raro, como si fuera una intelectual.

miércoles, abril 02, 2008

libros

bueno, en este batiburrillo desordenado y bastante abandonado que es mi blog, me gustaría escribir hoy sobre libros. me encanta leer, y releer, y tengo ciertas manías a la hora de escoger los libros. en primer lugar, tengo mis escritores 'fetiche', que van cambiando según la temporada. por ejemplo, ahora estoy en el periodo Almudena Grandes y Patricia Highsmith. otro requisito importante es que el libro en cuestión sea gordo, porque me da mucha pena cuando se acaba, y por eso prefiero que dure el máximo posible. otra de mis manías, o preferencias, es que me gusta más comprar los libros que sacarlos de la biblioteca, cuando mi escasa economía me lo permite. así, cuando ya ha pasado un tiempo desde que leí el libro por primera vez, me lo puedo volver a leer. algunos libros me los he leído más de cuatro veces. soy un poco exagerada, pero no lo puedo evitar.
bueno, y para acabar, algunas recomendaciones literarias. como ya he dicho, ahora estoy emperrada con dos escritoras, así que los libros que recomiendo son suyos:

- El talento de Mr. Ripley, de Patricia Highsmith.
-Malena es un nombre de tango, de Almudena Grandes.

son dos de mis libros preferidos.

lunes, enero 28, 2008

Sitios que me gustan (II)

Hoy, en Sitios que me gustan... Gandieta!!

A ver, a ver... de Gandia me gusta el Cafenet (como a mucha otra gente, me temo), sobre todo en fallas y ferias, que cierran tarde y es muy divertido.

Para comer, me encanta el horno de Lina, enfrente del Mercadona del Paseo. Deliciosas empanadillas de fusión, jajaja.

Me gusta la biblioteca, cuando no hay exámenes, porque se está súper tranquilito.

Ah, no puedo dejar de mencionar el bar Sancho's, con los mejores, más grandes y más baratos bocadillos de la contornà.

Y por la noche... pues yo creo que el Varadero es de lo mejor, aunque me quedo, sin duda, con la casa de mi amigo Jordá: excelentes cocktails y entrada restringida a socios, todo un clásico.

Sitios que me gustan

Una noche en Benimaclet:

Cena en la pizzería Bajo Flores (Calle Reverendo Rafael Tramoyeres 5b), una pizza de espinacas, champiñones y queso de cabra... buonissima!!, con una copeta de vino, claro.

Copita en el Tam Tam (esquina de Rafael Tramoyeres con Emilio Baró) a la luz de las velas.

Bailoteos en el Swan Club (Calle Juan Giner 15) cual chica ye-ye.

domingo, diciembre 02, 2007

estás turureta?

estás turureta?
beu....
VASOLECHECONGALLETAS!!!!!





(no puedo parar de escribir tonterías)
Bueno, luego está lo de cruzar el Panal de Canamá...
jeje

lunes, octubre 15, 2007

ser modernito

Según Blas, para ser modernito, lo primero que hay que hacer es colgarse en la habitación, para ir aprendiendo, unas potos de Fete Doherty... eh, y lo dijo tal cual, el tío, y tan ancho.

De todas formas, todavía no ha superado aquel puchito de chepé que yo me tomé un día...

Bonico... ¡del to!

Hola, soy el bonico...
el bonico del to

Arriba Muchachada!!!

miércoles, mayo 16, 2007

¡¡¡PEPITA PULGARCITA!!!


¿Os acordais? ¿Cómo podía ser taaaan mona?

Sucesos

Buah, hacia mil que no escribía... pero es que para acceder a esto había que abrirse una cuenta o no se que y da un montón de pereza...

Pues nada, la última vez que escribí iba a empezar las prácticas en Canal9. Ahora, sin embargo, estoy ya en la recta final. Una experiencia muy chula, la verdad, aunque he visto cosas muy chungas. Es lo que tiene ser redactora de sucesos.
Por ejemplo, el otro día hice un video sobre un hombre de málaga que tuvo un accidente. Salió a coger caracoles y una moto le atropelló. Cuando llegó la ambulancia el hombre dio todos sus datos y, además, tenía la cartera encima. Se lo llevaron al hospital, pero nadie avisó a su familia porque dieron por supuesto que era un vagabundo. Murió a los dos días, solo. Su familia, un més después, recibió la llamada de un amigo que trabajaba en los juzgados. Les decía que Antonio (así se llamaba el hombre) llevaba un mes en el depósito de cadáveres y en dos días le iban a enterrar en una fosa común.

Pues historias así todos los días...

miércoles, febrero 14, 2007

Dos noticias importantes:

- Voy a trabajar en Canal 9 (quien dice trabajar dice hacer prácticas por 100 euros guarrísimos)
- He encontrado un sitio donde hacen pizza con patatas

domingo, febrero 04, 2007

La cerillera

Era la noche de San Silvestre, la última noche del año. Todo el mundo en la ciudad se apresuraba para llegar pronto a sus casas y refugiarse del frío y la nieve. Iban muy abrigados, y algunos llevaban regalos de Navidad. Tras los cristales ardía la leña en las chimeneas y había agradables aromas de los manjares preparados para la cena de aquella noche.
En medio del ir y venir, un pequeña chiquilla vendía fósforos para ganar algo con que comprar siquiera un pedazo de pan. - Compren fósforos, lo mejor para encender fuego. ¡Compre cerillas, señor! Pero la gente apenas escuchaba su débil voz y desde luego, por nada del mundo sacarían las manos de sus tibios bolsillos con el frío que hacía.
Poco a poco, la noche se fue acercando y la calle se quedó desierta. - ¡Fósforos, fósforos! ¡Cerillas para la lumbre! – Pero la pobre cerillera pronto comprendió que no vendería nada más aquel día. Terminó pronto de contar las escasísimas ganancias. No podía volver así a su casa: sin llevar consigo algo de alimento para su familia.
Pensó que quizá sus padres se enfadaran con ella por no haber sido capaz de vender más, eran tan pobres y tantas bocas que alimentar, que la más mínima cantidad marcaba una gran diferencia. ¡Si por lo menos no hiciera tanto frío! Tenía los deditos entumecidos, la nariz helada y le dolía mucho la garganta. Si se atreviera a encender una cerilla, sentiría un poco de calor...
Al fin y al cabo, en su casa haría el mismo frío que en la calle, pues durante todo el invierno el agua de lluvia se había abierto camino entre las rendijas del tejado, formando goteras y el viento soplaba a través de lo cartones que formaban las paredes de su humilde casita. Se refugió en la esquina que formaban dos casas muy elegantes y con mucho cuidado para no destaparse, encendió un fósforo.
Y la luz del fósforo al arder le mostró una acogedora estancia donde ardía el cálido fuego de la chimenea al lado de una mesa con humeante comida. Las llamas se reflejaban en las paredes creando figuras danzarinas y la pobre cerillera incluso podía sentir el calor de una manta sobre sus rodillas. Al apagarse, la niña volvió a la oscura y fría realidad.
- Si pudiera ser todo el rato así...- Se lamentó la chiquilla – Encender otro fósforo no marcará ninguna diferencia, y sin embargo es tan agradable su luz... Y procedió a prender la llama que esta vez le mostró un salón bellamente adornado, con un árbol de navidad adornado con infinidad de pequeñas velitas centelleantes. Bajo él, los regalos esperando a ser abiertos por niños ilusionados.
Al apagarse el segundo fósforo, la pequeña volvió a sentirse sola, en la noche acariciada por los copos de nieve que caían sin cesar, casi a oscuras, sentada en la calle y aterida de frío. - Encenderé otra cerilla – decidió la niña, pues las ilusiones que le brindaba la luz conseguían apartarla, siquiera por un momento, de la insensible realidad.
Y así lo hizo, sostuvo la madera encendida delante de sus ojos y esta vez se vio a sí misma sentada a la agradable mesa al lado de la chimenea, tomando una sopa caliente que reconfortó su enfermo cuerpo. Y también era ella la que se acercó al majestuoso árbol de navidad para abrir los regalos que en su corta vida nunca había recibido.
Tan agradable y tan nueva era la sensación para la chiquilla, tan gratificante sentir el calor del hogar, que esta vez, cuando se consumió la cerilla, sólo quedó junto a la esquina de las elegantes casas el pequeño cuerpecito de la vendedora de fósforos, pues su alma se negó a regresar a esa realidad que la había ignorado hasta el momento."